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José Muro de Nadal

XV Presidente del 2 agosto de 1965 al 10 de octubre de 1978

Tras un breve interinato de D. Ramón Córdoba quien asume la Presidencia al fallecimiento de D. Antonio Maura, la Junta General Ordinaria del 29 de julio de 1965 elige a los nuevos componentes de la Junta Directiva, los cuales, en la sesión del 2 de agosto designan Presidente a D. José Muro de Nadal. Desde 1966 hasta 1970, lo acompañará como Secretario D. Antonio Cebollero; a partir de 1971, será Secretario de la Junta D. Antonio Sempere. En octubre de 1965 se celebra en Madrid el Tercer Congreso de la Emigración Española a Ultramar al que fue invitada la Cámara que envió una Delegación, la cual a su regreso rindió un amplio informe.

La Presidencia de D. José Muro de Nadal se caracteriza por la energía puesta en activar la Cámara, la particular atención con que se colabora con las misiones comerciales y la cuidada diplomacia con que se incrementan las relaciones con organismos e instituciones afines españolas, argentinas e internacionales.

Entre las primeras medidas que deben adoptarse está la reforma del Reglamento de la Cámara, para adecuarlo al Decreto Orgánico de las Cámaras Españolas de Comercio en el Extranjero, de julio de 1963. Tras los estudios pertinentes, en setiembre de 1967, una Junta General Extraordinaria sanciona los nuevos Estatutos. Su puesta en práctica y su estricta interpretación había de proporcionar a la Junta Directiva los criterios y el instrumento para la organización eficaz y multifacética que requerían las circunstancias económicas y del comercio internacional por las que se atravesaba.

La preocupación por expandir la acción de la Cámara al interior del país es un tema prioritario y que exige sumo cuidado para capitalizar las potencialidades económicas del interior y para mantener la coherencia institucional preservando la iniciativa de las Delegaciones. Apenas instalada la nueva Junta, D. Ramón Córdoba, Vicepresidente 1º (a quien se le debe también una gestión fundamental y muy de agradecer en la compra del local propio) realiza una gira por el interior y, en setiembre de 1965, informa sobre las perspectivas de instalar otras Cámaras hermanas en las provincias. En 1966, la Junta Directiva tiene ya formado su criterio sobre las Delegaciones en el interior. Con motivo de la visita del Cónsul de España en Córdoba, en el mes de julio de ese año, se asientan en acta sus coincidencias con el criterio sustentado por la Cámara: ”....se abrirán Delegaciones en localidades del interior de la República cuando el ambiente sea favorable, se las apoyará moralmente, se les facilitará material del que recibimos de España y se les dará categoría de socios de esta Cámara a quienes las constituyan....”

En noviembre de 1966, las gestiones del entonces vocal de la Junta, Dr. Alfredo Martínez Dalke, avanzan lo suficiente como para que se pueda proponer el primer Directorio de la Delegación de Mendoza, que estará presidido por D. Ernesto Pérez Cuesta. La inauguración de la Delegación Mendoza tiene lugar en junio del año siguiente.

Se hacen habituales las giras por el interior y a propuesta del Secretario D. Antonio Sempere, en agosto de 1975 se ve la posibilidad de abrir una Delegación en Córdoba. Ello ocurre en abril de 1976, siendo su primer Presidente D. Fernando Alvarez Manzano.

En su organización interna, la Cámara presta especial atención a la formación de Comisiones y sectores, así como a la designación de representantes. En noviembre de 1966 se aprueba la formación de la Comisión Interna de Importadores de Libros. Esta comisión habrá de atender, al año siguiente, la visita de D. Carlos Robles Piquer, Director General de Cultura Popular y Espectáculos del Ministerio de Información y Turismo, y Presidente del Instituto Nacional del Libro Español. Se inaugurará en esa oportunidad, la “Librería Española”. En 1975, ya con la denominación de Sector de Libros y Revistas, prestará amplio apoyo a la 1ª Exposición Feria Internacional “El libro del Autor al Lector”, con la que siguió colaborando estrechamente en todos los años siguientes hasta la actualidad. Las gestiones de la Cámara encuentran buena receptividad, en el tema libros, ante el Gobierno español, por lo que, en 1976, D. Antonio Sempere, Secretario de la Junta y Presidente del Sector de Libros y Revistas informa del otorgamiento de un crédito de 700 millones de pesetas a los exportadores de libros españoles. Precisamente este Sector fue uno de los más activos dentro de la estructura de la Cámara y tuvo una actividad múltiple y de relaciones públicas, recibiendo y acompañando a las autoridades y colegas del gremio que venían de España con mucha frecuencia en aquellos años, debiendo decir que se contaba con el apoyo incondicional de la Embajada.

En 1971 la Cámara cuenta con Delegados ante la Comisión Mixta de Cooperación Económica Argentina y Española y ante la Agrupación de Cámaras de Comercio Extranjeras y Mixtas, así como, aparte de la de Libros y Revistas, cuenta también con las Comisiones internas de Trabajo (que desde 1968 ha institucionalizado las reuniones semanales), de Captación de Socios y Relaciones Públicas, y del Boletín.

Respecto de este último, su publicación se había vuelto irregular, por lo que en enero de 1968 se cambian ideas sobre la conveniencia de normalizar su aparición en el curso del corriente año. No pudo ser tan inmediata, pero sí a partir de mayo de 1969, en que se hace responsable de su edición, el Vicepresidente 2º, D. Ramón García Adamuz. A partir de diciembre de 1974 se hará cargo D. José Luis Granger, dedicándole especial y meticulosa atención, hasta obtener su regular y puntual publicación. En él aparecían noticias muy variadas de todo el espectro económico de España y algunas colaboraciones especiales como la del Agregado Comercial de la Embajada D. Eduardo Peña, con un valioso estudio sobre las relaciones económicas hispano-argentinas.

Entre las primeras iniciativas del Presidente, estuvo el proyecto de publicar “una especie de Carta Económica Argentina, con noticias de este país cuyo conocimiento interese en España”. Propuesta su publicación en noviembre de 1965, continúa insistiendo en la iniciativa en mayo de 1972, siendo sus primeras ediciones fruto de su tesonera voluntad y personal dedicación. Años más tarde, ya bajo la presidencia de D. Francisco Anquela, con la denominación de “Carta informativa de noticias argentinas”, enriquece su caudal de noticias y adopta la forma de una “publicación de publicaciones” ya que se forma con una selección de artículos aparecidos en los diversos medios del país, fotocopiando directamente los originales e iniciándose cada ejemplar con un editorial.

El crecimiento de las actividades de la Cámara va exigiendo la formación de grupos especializados que, con la denominación de “Sectores”, incrementan notablemente su eficacia. En setiembre de 1972 se constituye el Sector Bancario y en 1978 se celebran las primeras reuniones destinadas a la constitución de un Sector Pesquero, al que se van incorporando las empresas hispano-argentinas que contribuyeron a acrecentar el comercio entre ambos países, a raíz de las facilidades dadas en el marco de las relaciones bilaterales entre España y la Argentina.

Otro de los logros de este período lo constituyó la adquisición de la sede propia, en Belgrano 863, 8º piso, con lo que se puso término al largo peregrinaje de sus oficinas, aquisición que no se hubiera podido concretar sin la gestión personal de D. Ramón Córdoba 1er Vicepresidente de la Cámara. Iniciado cuando en 1887 se celebraron las primeras reuniones en el Club Español y luego en la Casa de España, concluyó, al menos por el momento, en junio de 1967, con la compra del inmueble que actualmente ocupa (duplicándose el espacio, al adquirir el semipiso que completa la planta, el 25 de noviembre de 1985, siendo Presidente D. Francisco Anquela). La primera sesión de la Junta en el nuevo local tuvo lugar el 12 de marzo de 1968.

La atención de las Misiones españolas constituyó otro núcleo de actividad de la Cámara. Podemos recordar ahora, cuántas veces en esta breve historia se registró la preocupación y la insistencia de la Cámara para lograr que los productores, industriales y comerciantes españoles viniesen al país, lo conociesen y supiesen ofrecer sus “mercaderías” en la precisa forma en que las demandaba el consumo argentino. Es cierto que la producción española sufrió transformaciones de fondo que le permitieron formular una oferta que rompía con los tradicionales “productos alimenticios”; pero cierto también que la Cámara previó desde el principio la necesidad de esta transformación y la urgencia de utilizar técnicas más modernas en su promoción, “como lo hacen las naciones más desarrolladas”, según dijeron en su momento los directivos de la Cámara. Finalmente, las Misiones gubernamentales y comerciales hacen frecuente su presencia en la Argentina. Funcionarios, como D. Manuel Fuentes, Vicesecretario Nacional de Ordenación Ecnómica, en 1967; D. Tirso de Olazábal y Ruiz de Arana, Director General de Comercio Exterior, en 1968; el Ministro Comisario del Plan de Desarrollo, D. Laureano López Rodó, en 1971; el Ministro de Asuntos Exteriores, D. Gregorio López Bravo, el mismo año; D. Licinio de la Fuente y de la Fuente, Ministro de Trabajo, en 1972; el presidente del Gremio de Editores de España, D. Francisco Pérez González en diversas oportunidades, son sólo algunos, a título meramente indicativo, de los funcionarios que visitaron el país y que mantuvieron importantes reuniones con la Cámara. En 1972 su Vicepresidente D. Ramón García Adamuz y el Secretario D. Antonio Sempere fueron distinguidos por parte del Instituto Nacional del Libro Español con la medalla creada con motivo del Primer Festival Internacional del Libro, como reconocimiento por la labor efectuada en la difusión del libro español.

Las misiones comerciales demostraron los nuevos rumbos de la industria española: la Misión Comercial de Máquinas Herramienta, en 1968; del Sector Exportador de Material Eléctrico, en 1969; de Maquinaria Agrícola y de la Madera de la Agrupación de Exportadores Metalúrgicos de Vizcaya, en 1970; Primera Misión de Editores Españoles a Hispano América, también en 1970...; son meros ejemplos de una actividad que resultaría tedioso tratar de describir. Da idea de cómo la Cámara enfocaba esta siempre deseada comunicación con los empresarios españoles, el acta que registra las palabras de D. José Muro de Nadal en la Asamblea Ordinaria de socios de octubre de 1975: ”...el Presidente recordó la atención prestada a las visitas de comerciantes e industriales españoles y destacó que (recientemente) se habían recibido dos misiones comerciales, una de INDUNARES – Servicio Comercial y Técnicos de Industrias Auxiliares de la Construcción Naval- y otra de HERRAMEX –Agrupación de Fabricantes-Exportadores de Herramientas- con las que se celebraron reuniones de trabajo y a cuyos miembros se les facilitaron carpetas de antecedentes, estadísticas, leyes y decretos y listas de empresas interesadas en los respectivos productos, todo lo cual contribuye, en forma eficaz, al mejor éxito de las misiones....”. Un nuevo Convenio Comercial fue firmado en 1973 entre los Ministros de Economía de la Argentina Sr. Gelbard y de Comercio de España Sr. Fernández Cuesta, el que contribuirá al desarrollo de las respectivas economías.

La relación de la Cámara con otras Instituciones adquiere, en este período, una plenitud acorde con el desarrollo de las formas modernas de la representatividad empresaria. A título indicativo pueden mencionarse: participación en la II Convención de las Cámaras Españolas de Comercio de los países de la ALALC, en 1966; el mismo año, Simposio sobre Cooperación Económica entre España y la Argentina, reuniéndose en nuestra Cámara la Sección Argentina de la Comisión Mixta (los trabajos conjuntos continúan en años sucesivos); realización en Buenos Aires, en 1967, de la II Convención de las Cámaras Españolas de Comercio en Iberoamérica, alcanzándose un gran éxito, con la participación de las Cámaras españolas de San Pablo, Bogotá, Santiago de Chile, Nueva York, México, Montevideo y Caracas (fue Secretario de esta Convención D. Antonio Cebollero) y no puede menos que destacarse un recurso “heroico” que muestra la permanencia del espíritu hispánico con que continúa la Cámara enfrentando sus necesidades de expansión; en efecto, habiéndose obtenido una subvención y ayuda ordinaria y extraordinaria para la compra de una sede propia, se decidió cubrir los gastos que demanda la organización y realización de la II Convención con los recursos ordinarios de la entidad y la ayuda de los socios que hicieron también su aporte económico; colaboración de la Cámara Española con la Cámara Argentina de Comercio que tiene a su cargo la organización, en 1971, de la VI Asamblea de Comercio Iberoamericano y Filipino (prosigue la colaboración de la Cámara también en la VII Asamblea que se reúne en San Pablo, Brasil); asistencia y ponencias presentadas por la Cámara al 1er Congreso de Instituciones Españolas del Cono Sur, celebrado en Punta del Este, Uruguay, en 1976; concurrencia, designándose Delegado Oficial a D. Antonio Sempere, a una Asamblea Nacional, convocada por el Consejo Superior de Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Navegación de España, en 1977, “que es la primera que realizan en los últimos 30 años y que en ella se estudiará el papel que las Cámaras deben jugar en la nueva etapa”. Se efectúan muchísimas otras actividades tanto en el país como en el exterior, valiendo la pena señalar el apoyo prestado en la organización y desarrollo de la Exposición Industrial Española en San Pablo ESPAÑA 74, en la cual la Cámara con fondos propios se permitió invitar a numerosas personalidades argentinas.

Lo que antecede justifica que el Presidente D. José Muro de Nadal dijera en el discurso pronunciado en ocasión del 90 aniversario de la Cámara lo siguiente: “Al equipo que actualmente rige los destinos de la Cámara y de las Delegaciones en Córdoba y Mendoza les ha correspondido efectuar la evolución de sus actividades para adaptarse a la nueva España, ahora la novena potencia industrial del mundo, y reemplazar las antiguas importaciones de productos tradicionales por los productos de la técnica moderna”.

En 1977 se realiza en el Predio Municipal de Exposiciones de Buenos Aires la primera Feria de Máquinas Herramientas españolas, en la que fueron vendidas la totalidad de las máquinas exhibidas. En la 3ª Feria Internacional Agroindustrial del Norte Argentino (FERINOA 77) la Cámara tuvo un stand, con inusitado movimiento informativo.

El 29 de diciembre de 1975, se envían telegramas de felicitación a los nuevos Ministros del Primer Gobierno de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I.

Actividad tan intensa y dedicaciones personales tan entregadas, no podían dejar de encontrar sus justas recompensas. Los honores recaen con frecuencia sobre los hombres que integran la Cámara: el 19 de octubre de 1970, se celebra en los locales de la Cámara la ceremonia oficial de condecoración acordada por el Gobierno español, concediendo la Orden al Mérito Civil “en grado de Encomienda” al Sr. Secretario de la Junta D. Antonio Cebollero que desempeñó el cargo durante siete años y “en el grado de Cruz de Caballero” al asesor D. Rodolfo Ramón Giraldes, las que fueron entregadas por el Embajador de España, D. José María Alfaro y Polanco.

El 29 de noviembre de 1973, se hace constar en acta la distinción otorgada a nuestro Presidente, D. José Muro de Nadal: la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica,”...por la brillante trayectoria y el alto nivel de eficiencia de la Cámara durante su presidencia, no sólo en el funcionamiento de los servicios internos, sino también en la atención que se presta a las Misiones Comerciales Españolas y a la visita de industriales españoles”. En abril de 1975 el Gobierno español otorga a D. Ramón Córdoba la Encomienda de Isabel la Católica, cuya insignia le fue impuesta por el Embajador de España D. Gregorio Marañón.

A partir de 1976 la Cámara de Comercio e Industria de Madrid intensifica la promoción en el exterior y organiza Misiones comerciales con destino a diversos países hispanoamericanos, destacando con preferencia a la Argentina, donde se afianza la relación intercameral gracias a la fructífera labor que desarrolló desde Madrid el Jefe del Servicio de Promoción D. José Luis Verdasco del Olmo, que presidió muchas de esas Misiones.

En la Asamblea del 3 de octubre de 1978 el ingeniero Muro de Nadal, después de haber actuado como presidente en cuatro períodos consecutivos, comunicó su firme propósito de no aceptar otra reelección, por lo que fue designado Presidente de Honor, eligiendo como nuevo Presidente a D. Francisco Anquela.

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