ACTIVOS
Claves
Memoria y Balance 2014
Poltica de Calidad

Antonio Polledo

VIII Presidente del 16 mayo de 1921 al 5 mayo de 1923

En dos oportunidades ejerce la Presidencia de la Cámara D. Antonio Polledo: en ésta que ahora comentamos y desde 1934 hasta su fallecimiento el 8 de noviembre de 1938.

Durante este breve período, la actividad de la Cámara estuvo primordialmente dirigida a prestar su apoyo y programar su acción en relación al “Primer Congreso Nacional de Ultramar” que había de realizarse en España (como efectivamente ocurrió) durante marzo y abril de 1923. En noviembre del año anterior, la Cámara reunió a sus socios en dos Asambleas Extraordinarias para aconsejar las proposiciones que se presentarían a dicho Congreso.

Los acuerdos entonces alcanzados muestran las constantes preocupaciones de nuestra Cámara: habilitación de Zonas Francas; mejoras en las líneas de navegación al Plata; reglamentación para la expresión clara, en los envases, de la procedencia española de las mercaderías; inversión importante en propaganda de los productos españoles en estos mercados y envío de misiones que permitan a sus fabricantes y exportadores conocer los mercados de Ultramar; y conseguir facilidades bancarias para su exportación.

Cabe señalar que en diciembre de 1922 se encuentran las primeras referencias al proyecto de comunicación aérea entre España y la Argentina, a partir del interés que había tomado en el tema la Cámara de Comercio de Sevilla, y que encuentra en la nuestra el más caluroso apoyo.

En la Memoria de 1921 ocupa un importante lugar el interés de la Cámara por la instalación de un cable directo entre España y la Argentina: “lo que no pudo hacerse durante la guerra, ni después por los constantes cambios políticos en nuestra patria, seguirá siendo insistido y reclamado por nuestra Cámara”. Ya en abril de 1922 se vió que la mejor solución era aprovechar el tendido del cable entre Italia y Sud América, para lo cual la Cámara se dirige al Ministro de Fomento interesándolo en que dicho cable tocara Barcelona, como efectivamente lo hizo.

El Dr. Juan Poveda fue el primer consultor jurídico gratuito que se ofreció para inaugurar este servicio, en abril de 1918, bajo la Presidencia de D. Gonzalo Saénz. Lamentablemente, a fines de 1919 fallece el Dr. Poveda y la Cámara ve la importancia de continuar prestando el asesoramiento jurídico a sus socios. Será el Dr. Héctor María Llamazares quien se hará cargo, en forma gratuita, del Consultorio Jurídico de la Cámara, estabilizándose el servicio a partir de este momento.

Por iniciativa de la Cámara de Comercio Belga, en octubre de 1922, con la calurosa adhesión de la Cámara Española, queda constituido el “Comité de Cámaras de Comercio Extranjeras en la República Argentina” que, como dijimos, mantiene su continuidad hasta el presente. Es interesante advertir que durante la guerra existió una asociación de “Cámaras de Comercio Aliadas” en la que nuestra Cámara no participó por entender que existía en ella algún tipo de connotación política, excluida terminantemente por nuestro Reglamento.

Tiene un peso particular en este período la actuación del Sr. Cónsul de España, D. Joaquín de Iturralde, que fue gestor fundamental en oportunidad de la reconstitución de la Cámara en 1914. Estuvo ausente desde junio de 1915 por haber sido designado Cónsul en Glasgow, regresando en 1920 como Cónsul General. Su preocupación primera fue expandir la acción de la Cámara hacia el interior del país, impulsando la filial de Rosario y contagiando a la Cámara de la necesidad de fundar filiales en cada una de las provincias argentinas.

Hombre de fuerte temperamento y celoso de su participación en las actividades de la Cámara, le dirige a ésta una nota en marzo de 1923, “lamentándose de no comunicársele últimamente como era costumbre desde 1901, los temas y fechas de reunión de su Junta Directiva”. Esto provoca en la Asamblea General de mayo la renuncia colectiva de dicha Junta, “fundándola en el deseo de dejar que las autoridades de nuestra patria tuvieran amplio campo para reorganizarla de acuerdo a las conclusiones del Congreso Nacional de Ultramar”. Pese a que la Asamblea, por unanimidad, pidió a la Junta que continuara en sus funciones, acordándole un voto de confianza y no aceptando las renuncias, éstas se mantuvieron indeclinables, dando paso a la nueva junta que había de presidir D. Manuel Mieres.

LL&Asoc