ACTIVOS
Claves
Poltica de Calidad

Medios de Pago y Aspectos Financieros

En Argentina, la actividad bancaria está integrada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) como autoridad de aplicación y, como tal, emite normas reguladoras y controla las entidades incluidas en la Ley y por los bancos comerciales estatales (nacionales, provinciales y municipales), bancos privados locales de capital nacional y bancos privados extranjeros (bancos y sucursales de bancos extranjeros), bancos de inversión, bancos hipotecarios, bancos de desarrollo, cajas de ahorro, compañías financieras, sociedades de ahorro y préstamo para la construcción de viviendas y otros inmuebles, cajas de crédito y representaciones

Las operaciones financieras se realizan principalmente en pesos (moneda de curso legal), en dólares estadounidenses y en títulos públicos. Los segmentos que conforman el sistema financiero argentino son los siguientes:

  • segmento de pesos
  • segmento de moneda extranjera
  • segmento de recursos propios

Las principales operaciones son:

  • Adelantos en cuenta corrientes
  • Documentos a sola firma
  • Descuento de documentos
  • Préstamos hipotecarios
  • Préstamos prendarios
  • Préstamos personales
  • Tarjeta de crédito
  • Depósitos a la vista
  • Depósitos a plazo fijo
  • Depósitos en caja de ahorro común
  • Depósitos en títulos públicos
  • Operaciones interbancarias
  • Operaciones de pase
  • Aceptaciones bancarias
  • Operaciones de cambio de contado
  • Operaciones de cambio a término

Líneas de crédito

En 2005, los préstamos al sector privado aumentaron un 35% ($13.800 millones). De esta variación, $11.400 millones fueron otorgados en pesos, y u$s 775 millones en moneda extranjera. El stock de préstamos totales al sector privado alcanzó los $ 52.500 millones.

La tasa interbancaria («call money») se sitúa (abril 2006) en el entrono del 10,5% anual. Desde principios de año se observa un incremento de tasas para depósitos que se traslada al costo del crédito. Una cuestión que impacta en esta tendencia está vinculada con el mencionado crecimiento de los créditos, que genera la necesidad de mayor fondeo en los bancos.

El ahorrista ya puede conseguir rendimientos cercanos a 8% anual en pesos por plazos fijos a 30 días en bancos privados, mientras que para las compañías esta tasa ya trepa a más de 9% anual. Si bien se trata de valores sustancialmente más altos que los vigentes a principios de 2006, todavía están en terreno negativo desde el punto de vista del rendimiento real. Esto se debe a que la inflación estimada rondaría nuevamente 12% anual.

Con el incremento de los costos de captación es inevitable el traslado al costo del crédito. Esto podría afectar a las líneas de plazo más corto, como adelantos en cuenta corriente para las empresas, cuya tasa ya saltó a 18%, o préstamos personales y financiaciones en tarjetas de crédito para el segmento minorista. Claro que la fuerte competencia entre las entidades actúa como un amortiguador para evitar que este traslado sea más importante.

En el caso de los créditos hipotecarios, varios bancos ya trasladaron en los últimos dos meses a sus clientes el aumento de los rendimientos que se observan en el mercado. Sin embargo, la postura de los bancos de pagar más por plazos fijos llegó para quedarse y es altamente probable que las tasas continúen con su sendero alcista, de manera lenta pero sostenida. Adicionalmente, el contexto internacional -salida de capitales de la región- complica el panorama.

La situación de los bancos públicos es completamente distinta. Pagan tasas sustancialmente más bajas tanto al público como a empresas. Esto se debe a que el fuerte superávit fiscal del gobierno nacional y en general de los provinciales va a parar directamente a las cuentas de las entidades. Por lo tanto, es mucho más baja la necesidad de captar fondeo adicional del sector privado, por lo que las tasas continúan en niveles exageradamente bajos.

Mercado Cambiario

Durante el régimen de la convertibilidad (1991-2001) no existieron restricciones a los movimientos de capitales, ni respecto al pago de las importaciones ni al ingreso de divisas generadas por las exportaciones.

A raíz de la crisis económica que venía arrastrando el país desde finales de 1998, a partir de diciembre de 2001 se establecieron fuertes limitaciones sobre los flujos financieros de entrada y salida del país. Desde 2002, el tipo de cambio se fija a través del libre juego de la oferta y la demanda en un mercado único y libre de cambios, poniendo fin al régimen de convertibilidad que existía hasta entonces.

Desde diciembre 2002, se fueron liberando los controles cambiarios y de capitales, como consecuencia de un importante y sostenido superávit comercial y la significativa liquidez en los mercados de capitales internacionales. En la actualidad es posible el pago de importaciones por anticipado sin limitaciones y no hay ningún tipo de restricción al pago de servicios. Ya no existe la exigencia de liquidar un monto mínimo a través del BCRA por los ingresos de exportación y no hay restricciones al pago de intereses, utilidades y dividendos ni a los pagos de capital.

Los medios internacionales de pago habitualmente utilizados son: carta de crédito, cobranza (letra de cambio), orden de pago o transferencia, cheque, pago en cuenta abierta

Con el abandono de la convertibilidad en enero de 2002 el peso fue devaluado de $ 1 a $ 1,40 por dólar. Durante el año el peso siguió devaluándose hasta cotizar al final de junio $ 3,91 por dólar. A partir de Junio el peso comenzó primero a estabilizarse y luego a apreciarse paulatinamente: 3,40 finales de 2002, $2,99 a fines de 2004. Por decisión del Gobierno y mediante fuertes compras del Banco Central, el peso dejó de apreciarse y cotizó a lo largo de 2005 y lo que llevamos de 2006 entre $3,00 y $3,10

Dentro de esa política de contener la apreciación del peso y para desalentar los movimientos de capital de corto plazo, que estaban entrando al país como consecuencia del cierre de la negociación de la deuda y de la baja tasa de interés en los mercados desarrollados, el Gobierno ha establecido un plazo mínimo de permanencia en el país de un año y una retención indisponible (un encaje) del 30 % del importe ingresado por idéntico periodo, que debe depositarse en un banco local y sin remuneración, para los siguientes ingresos de fondos:

  • endeudamiento con el exterior de personas físicas o jurídicas pertenecientes al sector privado, excluyendo los referidos al financiamiento del comercio exterior y a las emisiones primarias de títulos de deuda que cuenten con oferta pública y cotización en mercados autorregulados;
  • fondos de no residentes cursados por el mercado local de cambios destinados a:
  1. Tenencias de moneda local;
  2. Adquisición de activos o pasivos financieros de todo tipo del sector privado financiero o no financiero, excluyendo la inversión extranjera directa y las emisiones primarias de títulos de deuda y de acciones que cuenten con oferta pública y cotización en mercados autorregulados;
  3. Inversiones en valores emitidos por el sector público que sean adquiridos en mercados secundarios.

Financiación a la Exportación

Señalar, por último, que la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE) mantiene abierta la cobertura para todos los plazos, si bien las operaciones se estudian caso por caso. El hecho de que Argentina todavía permanezca en default con el Club de París dificulta enormemente el seguro de crédito a las exportaciones con destino a las Administraciones Públicas argentinas.

Fuente

Más información

LL&Asoc