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Relaciones Multilaterales

Las relaciones económicas entre la Argentina y la Unión Europea se regulan por el Acuerdo de Cooperación Comercial y Económica de 1990, que contiene también un capítulo de Cooperación estrictamente hablando. Hasta la fecha, se ha reunido en seis ocasiones la Comisión Mixta prevista en dicho Acuerdo, la última en 2004, en Buenos Aires. Argentina también firmó un Acuerdo de Cooperación Científica y Tecnológica con la UE en septiembre de 1999. El BEI opera normalmente con Argentina, si bien en la actualidad con las correspondientes cautelas.

La idea de alcanzar un Acuerdo de Asociación UE-MERCOSUR, incluyendo una zona de libre comercio, se desarrolló en la I Cumbre entre la UE y América Latina y Caribe (UE-ALC) celebrada en Río de Janeiro en junio de 1999. Las negociaciones comenzaron en noviembre de 1999. Se trataba de un acuerdo de Asociación ambicioso, que además del libre comercio de mercancías incluía otros aspectos como inversiones y movimientos de capitales, servicios, compras públicas, propiedad intelectual, competencia, acuerdo de vinos y los temas habituales de reglas (SPS, TBT, solución de diferencias, reglas de origen y defensa comercial)

Tras un largo proceso, a mediados de septiembre de 2004, las negociaciones se encontraban en su fase decisiva. Sin embargo, las partes no alcanzaron un acuerdo y el proceso negociador se estancó, entre acusaciones mutuas de insuficiencia de las ofertas presentadas. Durante el Foro Económico Mundial 2005 (Davos, enero 2005), los Presidentes de Brasil y de la Comisión Europea acordaron retomar las negociaciones, pero este consenso político no tuvo continuidad a nivel técnico, y no se logró alcanzar un punto común a partir del cual poder retomar la negociación.

La UE y MERCOSUR celebraron finalmente una Reunión Ministerial en Bruselas el 2 de septiembre de 2005 y en ella acordaron extender las negociaciones hasta el año siguiente. A partir del último trimestre del 2005, cesan los contactos, pues ambas partes y en especial MERCOSUR, optaron por dar prioridad a la preparación de la Ministerial de la OMC en Hong Kong. Desgraciadamente la Conferencia de Hong Kong no pudo acordar las modalidades de negociación y fijó una nueva fecha objetivo, la del 30 de abril del 2006. La falta de conclusión de la vía multilateral, ha restado al proceso MERCOSUR-UE los cuatro primeros meses de 2006.

La UE fue en 2005 el segundo socio comercial de Argentina, tras el Mercosur, y el intercambio comercial supuso un déficit para la Unión de US$ 1.959 millones. Las exportaciones europeas llegaron a los US$ 4.833 millones, experimentando un crecimiento del 10%, destacando principalmente las de Bienes de capital e Intermedios y Piezas y accesorios para bienes de capital. Por lo que se refiere a las importaciones, totalizaron US$ 6.792 millones con un crecimiento del 16%, que se explicó casi en su totalidad por las mayores ventas de Carnes y sus preparados y “pellets” de soja.

En 2005, España, dentro de la UE, fue el principal receptor de productos argentinos, seguida de Países Bajos, Italia, Alemania y Francia. Por lo que se refiere al ranking de proveedores europeos de Argentina, el primero en 2005 fue Alemania, seguido de Italia, Francia y España; el quinto lugar lo ocupó el Reino Unido.

Argentina pertenece, entre otras, a las siguientes Organizaciones Comerciales y Económicas:

Argentina es uno de los motores del Mercosur, junto a Brasil. Aun cuando se han producido problemas realmente serios en los últimos años, la buena sintonía entre los gobiernos argentino y brasileño ha conseguido ir capeando el temporal. No quiere decir lo anterior que el bloque funcione a la perfección, más bien todo lo contrario. Las imperfecciones son muchas y los conflictos comerciales entre los dos socios importantes se suceden de una manera preocupante. Por otro lado, los socios menores, Uruguay y Paraguay, se quejan constantemente de no ser tenidos en cuenta lo suficiente.

En el mes de octubre de 2003 se firmaba el Consenso de Buenos Aires entre los Presidentes argentino y brasileño, un documento de 22 puntos cuyos aspectos más sobresalientes desde el punto de vista económico serían: (i) creación de una Comisión Binacional para monitorear el comercio entre ambos países; (ii) firma de un acuerdo de cooperación en defensa de la competencia; (iii) análisis de las posibilidades de proyectos conjuntos en materia de uso pacífico de la energía nuclear, programas espaciales y la fabricación de aviones; (iv) aprobación de los protocolos para facilitar la fiscalización sanitaria en el comercio bilateral de productos agropecuarios; (v) iniciar negociaciones en servicios, compras gubernamentales e inversiones; voluntad de firma de acuerdos comerciales del Mercosur con la Comunidad Andina, México, India y Sudáfrica en el menor tiempo posible; (vi) impulsar las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea; cierta ambigüedad en lo que respecta al ALCA.

Hasta la fecha, ni se ha cumplido todo lo contemplado en aquel Consenso, ni se ha avanzado nada más en la integración. Únicamente cabe subrayar la postura común adoptada hasta la fecha con respecto a las negociaciones para el ALCA a pesar del enorme interés mostrado por el actual gobierno norteamericano por poder concluirlas durante su mandato.

La estructura organizativa de Mercosur, la integran los siguientes órganos:

En apenas cuatro años, Argentina les pagó a los organismos financieros internacionales - FMI, BID y Banco Mundial - US$ 24.893 millones. De ese total, US$ 5.737 millones fueron en concepto de intereses y el resto por vencimientos de capital. De esos pagos, unos US$ 14.000 millones fueron afrontados con las reservas del Banco Central y el resto con el superávit fiscal. El Fondo Monetario fue el que más cobró - US$ 18.406 millones -.

Tras el pago al Fondo, las obligaciones con los organismos internacionales se reducen a la deuda con el Banco Mundial, por US$ 6.800 millones, y con BID, por US$ 8.500 millones, ambas cifras en números redondos.

El Banco Mundial y el BID han definido prácticamente los mismos pilares hacia donde dirigir sus acciones, si bien denominados de diferente manera.

Así, el Banco Mundial, en su documento Estrategia de Asistencia para Argentina define los siguientes:

  • Crecimiento económico sostenible
  • Inclusión social
  • Mejoras en la gobernabilidad

Dentro de estos objetivos, aprobó cinco proyectos en 2005 y ya ha aprobado 1 en 2006.

Por su parte, el BID, en su documento Estrategia Operacional con Argentina (2994-2008), los denomina así:

  • Promoción de un mejor clima de inversiones y de crecimiento productivo
  • Reducción de la pobreza
  • Fortalecimiento institucional
  • El BID aprobó 14 proyectos en 2005 y ya lleva aprobados 4 en 2006.

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