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Casal de Catalunya

1886

Un español amante de su patria y con buenas posibilidades económicas, Luis Castells, adquirió en 1889 un terreno en la calle Chacabuco y se lo donó al gobierno de España, comprometiéndose a construir un edificio para la sede de la representación de aquél en la Argentina, cosa que se concretó más adelante. En ese palacete compartieron las oficinas de la Legación con la vivienda del Ministro español, la Cámara de Comercio fundada en 1887 y el “Centre Catalá”, creado el 12 de junio de 1886 que ocupó la planta baja.

En 1909 el Centro Catalán compra un terreno al lado del anterior, cuyo importe fue pagado también por el matrimonio Castells, y construye parte de lo que hoy es la biblioteca Pompeu Fabra, la escalera de honor, el restorán y otras dependencias; al abrirse la comunicación en buena parte de la pared medianera,  queda el aspecto  del local como en la actualidad.

A partir de 1924, abandona el edificio la Cámara Española de Comercio y los servicios diplomáticos, por lo cual el Estado español en el deseo de desprenderse de la propiedad se la ofrece a sus ocupantes: el Centro Catalán y el Montepío. Este renunció a comprar la parte que le correspondía por lo que aquél decidió adquirirla en 1927 y, por tanto, se convirtió en propietario único del edificio.

En 1936 se hizo una nueva fachada para la parte más antigua, de estilo neogótico en la versión barcelonesa, lo que dio origen a encendidas polémicas por el contraste con la otra fachada modernista.

El primer presidente del Centro fue el ingeniero barcelonés Ramón Canals, quien durante su permanencia de veinte años en la Argentina demostró siempre su espíritu catalán que expresó en una declaración de principios y un programa de gobierno que supo poner en práctica.

Le sucedió Ramón de Fortuny, elegido presidente en 1935, acompañado por viejos compatriotas de larga trayectoria catalanista. Y durante su presidencia hay que destacar el gran éxito de Pablo Casals en 1938 con sus conciertos en el teatro Colón.

Con Juan Llorens se inició la transición general de los presidentes, que más adelante consiguieron la fusión de las dos entidades. Jugó un papel destacado por el Centro su presidente Alfred Gené y por el Casal Jaime Lluró, y como consecuencia de la asamblea del 7 de enero de 1940, culminó la fusión el 10 de febrero de 1941, con la nueva denominación de la entidad: Casal de Catalunya.

A continuación mencionamos algunos hechos salientes de la colectividad catalana:

El famoso escultor José Llimona aceptó el encargo de hacer una escultura para ofrendarla a Buenos Aires en nombre de la colonia catalana, la que fue colocada en el parque Chacabuco en 1931. Desgraciadamente, la estatua que representaba un desnudo de mujer fue objeto de frecuentes vejaciones por parte de personas incultas y, como consecuencia de ello, las autoridades decidieron retirarla de su emplazamiento. Por fortuna, el Casal de
Catalunya se movilizó y logró que en 1971 se reinstalara el monumento en la plaza San Martín.

La afición al canto coral es una constante en la historia de Cataluña y el Casal no podía por menos que tener su orfeón propio, que actuaba siempre aplaudido con entusiasmo.

La celebración de juegos florales y la ejecución del baile popular, la sardana, fueron actividades de mucho arraigo en la colectividad que, por otra parte, admiró a Margarita Xirgu en sus interpretaciones. En 1956 se llevó a cabo un homenaje a Pablo Casals, en 1969 otro póstumo y en 1988 uno más con motivo del centenario de su nacimiento.

Vale la pena destacar que pasaron por el Casal los presidentes de la Generalitat Francisco Maciá, José Tarradellas y Jordi Pujol, además de las personalidades catalanas que destacaron en esos años: Sebastián Bagó, Ricardo y José María Monner Sans, Miguel y Wifredo Viladrich, Carlos Malagarriga, los Pallarols, Joan Manuel Serrat, Juan y José Cuatrecasas, Emilio Mira, Juan Rocamora, Luis Santaló, Alberto Closas, Luis Farré y muchos otros. Estuvieron en el Casal el alcalde de Barcelona Maragall haciendo campaña a favor de los Juegos Olímpicos de 1992 y el presidente Pujol con motivo de la Expo catalana de 1986. Significativa fue la labor realizada por el Ateneo del Casal y la revista “Catalunya”.

En octubre de 1943, se inauguro en Montevideo un monumento al presidente catalán Lluis Companys, primer homenaje mundial al inmolado líder, dispuesto por las autoridades uruguayas con la adhesión de las entidades catalanas del Río de la Plata.

En 1990 se reunió el Cuerpo Consular de los países americanos en Barcelona. Ellos buscaban ofrecer una nueva denominación para sustituir los distintos nombres peyorativos con que eran designados los emigrantes. En dicha asamblea el señor Pedro Pi Sunyer, propuso el título de compatriotas a los habitantes de las naciones americanas que nos habían recibido fraternalmente hace medio siglo, aplaudiendo la asamblea la fraternal designación.

En razón del centenario del Casal, Rocamora publicó un extenso y excelente libro titulado “Catalanes en la Argentina”, de donde hemos extraído estos breves apuntes.

LL&Asoc