ACTIVOS
Claves
Memoria y Balance 2014
Poltica de Calidad

Club Español de Buenos Aires

En 1852, superado en cierta forma el ostracismo lógico a que se vio relegada la actividad de los residentes españoles después de haberse declarado la Independencia argentina, se creó la Sala Española de Comercio. Disuelta ésta en 1857, los asociados siguieron reuniéndose en un Centro o Casino que oficialmente se constituyó el 8 de setiembre de 1866 y se llamó Casino Español, el cual tenia su domicilio en la calle Victoria. La denominación definitiva de CLUB ESPAÑOL data del 8 de setiembre de 1872, habiéndole otorgado el Poder Ejecutivo Nacional la personería jurídica por Decreto del 26 de enero de 1907.

Desde sus primeros años el Club Español concretó numerosas obras de bien, en beneficio de españoles y argentinos. Por ejemplo, en 1892 inició la recolección de fondos para adquirir un barco de guerra a fin de ser donado a la República Argentina, en razón del naufragio del torpedero “Rosales” que, con otros buques argentinos, iba a saludar al pabellón español en ocasión del Cuarto Centenario del Descubrimiento de América.

Las actividades en el Club fueron constantes y cubrieron todos los aspectos culturales, en los postreros años del siglo XIX y los primeros de la actual centuria. Pero cabe destacar una fecha muy especial: el 11 de mayo de 1907, cuando la Comisión Directiva del Club, que presidía D. Fermín Calzada, adquirió en remate dos lotes de terreno en la calle Buen Orden (hoy  Bernardo de Irigoyen) números 172 al 180, por la suma de 180.000 pesos. Con enorme rapidez fue convocada una licitación internacional que fue ganada por el arquitecto D. Enrique Folkers, cuyos planos fueron aprobados y al mismo tiempo se le designó para la dirección de las obras. El 27 de setiembre de 1908 se colocó la piedra fundamental.

El 8 de mayo de 1911 el Club Español tomó posesión del edificio de su propiedad. El palacio, de características regias, constaba de un sótano con dos salones en estilo árabe en toda su pureza; la planta baja, destinada a billares; un gran salón en el piso principal, de estilo imperial, cuyo techo fue obra del notable pintor Julio Borrell. En el entresuelo se instaló una peluquería. Los salones del segundo piso fueron destinados a distintos juegos de recreo, lectura y conversación. En el piso tercero se montó un restaurante, con todo lujo y confort, así como la intendencia, oficinas y otras salas de recreo. La azotea fue acondicionada para convertirse en comedor durante los meses de verano. Con las naturales variantes en la actualidad se mantiene este gran palacio que sigue siendo el orgullo de la colectividad española de Buenos Aires.

No pueden dejar de mencionarse las obras de arte que atesora este singular edificio. Con creaciones de gran nivel artístico aparecen, entre otros, los escultores Mariano Benlliure, Agustín Querol, Oliva Navarro, Tasso y Nadal, Miguel Blay y Julio Borrell. En la pinacoteca pueden admirarse obras de Alvarez de Sotomayor, Sorolla y Bastida, Benedito Vives, Cuenca Muñoz, Iturrioz, Mayol, Nieto, Moreno Carbonero, Quinquela Martín, Julio Romero de Torres, Ruiz de Luna, Viladrich, Llaneces, García y Mencía, Medina Vera, Maristany de Triago, Llorens y muchos otros importantes pintores.

Los Reyes de España D. Juan Carlos I y Doña Sofía, así como el actual Presidente del Gobierno Español D. José María Aznar, han dignificado con su presencia las instalaciones del Club. Respecto a ilustres visitas hay que destacar el solemne acto que el Club Español organizó la noche del 27 de mayo de 1910 al que asistió la Infanta Doña Isabel, que visitaba el país con motivo del Centenario argentino. Fue la primera vez que un miembro de la familia real española concurrió a un banquete organizado en un club social. Señalaremos también que en combinación con la Asociación Patriótica Española, el Club publicó durante muchos años la revista “Hispania”.

La Comisión Directiva que rige el Club Español desde octubre de 1996 se ha propuesto actualizar las instalaciones y actividades sociales y culturales a fin de reintegrar al Club el brillo que siempre ha tenido y que ahora, más que nunca, le corresponde, por ser la más antigua de las sociedades de emigrantes españoles en todo el mundo.

Puede apreciarse una especie de florecimiento al visitar el estupendo edificio de esta ejemplar entidad, madre de las instituciones españolas en la Argentina, porque están renovadas paredes y pisos, adornos y arañas, de los salones Alhambra (subsuelo), Imperial (piso 1º), Mayor y Sala Roja (piso 2º) y dependencias auxiliares en los cuales se instalaron aparatos de aire acondicionado. En el piso 3º se ha procedido a la reapertura de las salas destinadas a Biblioteca y Pinacoteca, completándose las oficinas para administración y gerencia.

La Biblioteca (piso 3º), con más de 20.000 volúmenes, perfectamente encuadernados en su mayoría y entre los que aparecen incunables y libros únicos o raros, cuenta con excepcionales estanterías construidas en madera de roble artísticamente tallada. Un especialista se halla abocado al ordenamiento y catalogado de todos los volúmenes.

Por lo que se refiere a la Pinacoteca, cuyos principales cuadros convenientemente restaurados se exhiben en el salón “España”, se diría que es un verdadero alarde de refinamiento. En ese magnífico salón pueden admirarse cuadros como “Marina” de Sorolla y Bastida, “La Tanagra” de Julio Romero de Torres, “Escena bucólica” de Alvarez de Sotomayor, “Los Saltimbanquis” de Moreno Carbonero, “Elevadores” de Quinquela Martín, “Locura de Amor” de Pradilla, “Valle de Barcia” de Llorens y obras de consagrados artistas del siglo XIX.

Esta descripción pone de manifiesto que, transcurridos 86 años desde su inauguración, el edificio del Club Español, enclavado en pleno centro de Buenos Aires, sobre la Avenida 9 de Julio y a metros de la Avenida de Mayo, no sólo mantiene perfectamente conservadas las bellísimas características que le dieron sus fundadores, sino que ahora cuenta con notables mejoras.

LL&Asoc